Igual que un zapato, la mochila debe tener un calce perfecto. Es un error comprar una mochila muy grande para nuestros hijos, ya que éstos deben ser capaces de transportar un peso acorde a su estatura y propio peso corporal, sin arriesgo de que pueda agudizarse una escoliosis o sufrir lesiones que se agudicen en la adultez.
Oscar Ortíz, kinesiólogo, CESFAM J.Carlos Baeza nos entrega algunas importantes recomendaciones que conviene tener presentes al momento de elegir la mochila escolar adecuada para nuestros hijos. Expresó que para hacer una compra inteligente hay que fijarse en que la mochila cumpla con las siguientes características:
1.- Tirantes anchos y acolchados para los hombros y una tercera correa de ajuste que funcione como cinturón, también acolchada. Esto permitirá que la mochila quede sujeta en la espalda y no se desplace de un lado a otro, ya que ese vaivén de la carga puede generar microlesiones a largo plazo. El kinesiólogo fue enfático en señalar que es muy importante que la mochila se lleve puesta sobre ambos hombros, no sobre uno solo, para no generar posturas viciosas que pueden causar o agudizar una escoliosis.
2.- Tamaño. La mochila debe tener un tamaño acorde a la estatura del niño. No debe sobrepasar su nuca ni su cintura. Una mochila más grande puede generar una sobre carga en el sacro. En la columna, el sacro y la quinta vértebra lumbar hacen una unión importante, por lo tanto, en los niños un exceso de carga puede generar un desplazamiento de la 5ª vértebra sobre le sacro. Por eso, la mochila no debe tapar las nalgas para no generar daño en el sacro., explicó el profesional.
3.- Peso. Es importante considerar el peso que transportará el niño. Las recomendaciones son que el peso de la mochila no debe sobrepasar el 10% del peso corporal del niño, es decir si pesa 25 kilos, como máximo debe transportar un peso de 2,5 kilos en su espalda.
Explicó que la espalda de un niño tiene una estructura ósea distinta a la de un adulto, existe mucho cartílago de crecimiento a nivel de las vértebras de la columna. El hecho de que la mochila exceda el 10% del peso recomendado, puede causar lesiones óseo-degenerativas a muy temprana edad, como hernias en el disco vertebral, advirtió Oscar Ortíz.
4.- Orden de la carga. Indicó que además, es muy conveniente, aprender a ordenar el peso que se transporta en la mochila. Libros y cosas pesadas deben ir apegadas a la espalda del niño y los cuadernos y cosas más livianas hacia afuera. Así, al ponerse la mochila tendrá mejor fijación, evitaremos que quede bailando y cause una lesión.
¿Con o sin rudas?
Tampoco son recomendables las mochilas con ruedas porque el peso se traslada al hombro, brazo, antebrazo y muñeca. La posición para transportarla es incómoda porque requiere extensión del brazo y rotación del hombro, codo y muñeca. Esta mala posición, mantenida por mucho tiempo para el arrastre de peso, va generando lesión en las articulaciones y a nivel muscular.
Si aún quiere comprar una mochila con ruedas, fíjese en que tenga ruedas grandes que faciliten el desplazamiento en línea recta para que tenga un buen soporte del peso y la mochila no vaya bailando, porque ese juego va causando lesiones osteotendinosas (de huesos y tendones) desde el hombro hasta la muñeca.
Agregó que la manera adecuada de trasportar las maletas con ruedas es empujándolas con los brazos como un coche, no arrastrándolas. Sobre todo aquellas que llevan un peso importante. De esta manera, se emplean los brazos y las piernas, como principal motor de empuje, ayudando al desplazamiento de la carga mientras caminamos.
Bandoleras
Reiteró que al usar cualquier bolso, debemos preocuparnos de que las cargas estén bien distribuidas para que nuestro esqueleto esté en equilibrio, tengamos un buen desplazamiento y evitemos lesiones. Por lo tanto, la recomendación es usar mochila. Si va usar otro tipo de bolso, uno cruzado por ejemplo, hay que cautelar que no sobrepase el 10% del peso de la persona al igual que la mochila, y que el peso no quede a un solo costado, sino que quede ligeramente pasado hacia atrás, y así la persona no vaya inclinada hacia un lado, explicó.
En cuanto a la prevención, planteó que además se debiese trabajar con los profesores para que la carga que transportan los niños respete las indicaciones de los especialistas. Debiesen existir casilleros donde puedan dejar los libros más pesados para que los niños lleven lo justo y necesario, puntualizó
La tarea recae en los padres, quienes a la hora de comprar una mochila adecuada para sus hijos deben tratar de conjugar estética y elementos de seguridad

La mochila no debe tapar las nalgas para no lesionar el sacro y la columna.

Un niño de 25 kilos solo debe transportar el 10% de su peso o sea un máximo de 2,5 kilos.

Oscar Ortíz, kinesiólogo, CESFAM Juan Carlos Baeza, Área Salud CMVM